Galardonados
2005
ASOCIACIÓN VÍCTIMAS DEL TERRORISMO.
El patio de armas de uno de los monumentos más significativos de Ceuta, las Murallas Reales, se convirtió en un en un exclusivo escaparate desde el que se transmitió al mundo una comedida imagen de convivencia en paz.
Como protagonista, la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), el máximo representante de la Ciudad, Juan Jesús Vivas, así como la presidenta de la Fundación Premio Convivencia, Mabel Deu, ejercieron de anfitriones en un acto en el que también ofrecieron palabras de aliento para todas las víctimas del terrorismo.
El acto comenzó con la interpretación del “Himno hacia las víctimas”, cuyo compositor, Manuel Carrasco, se encargó de ejecutar con maestría al piano. Seguidamente, la presencia de la Fundación Premio Convivencia abrió el acto con una intervención en la que predominó la idea de “la defensa y la protección de la convivencia como mejor instrumento para la vida de cualquier sociedad”. Deu destacó la experiencia de la gente de Ceuta y el deseo de “fomentar la cultura de convivencia y participación, de respeto y conocimiento mutuo”, unos valores que el jurado consideró, “de manera unánime” extensibles a la AVT.
Asimismo, Deu quiso tener un emotivo recuerdo para el primer galardonado con el Premio Convivencia, Adolfo Suárez, “que unificó criterios para conseguir dotar a nuestra Nación con una Constitución y hacer realidad una Democracia”.
Seguidamente, Vivas otorgó el galardón al presidente de la AVT, quien expresó su gratitud al pueblo de Ceuta y especialmente a las víctimas ceutíes por esta muestra de solidaridad que nos va a ayudar a seguir luchando por la justicia, por su dignidad y memoria.
Galardonados 2004
PUEBLO DE MADRID
Los
atentados del 11 de marzo estarán presentes para siempre en la
mente de todos los españoles. La sangría terrorista supuso un
mazazo para una sociedad que se fundamenta en el respeto a la
diversidad de opiniones, en la consecución de la paz y en la
defensa de la libertad.
La
Ciudad Autónoma recogió
ese sentimiento y lo ha materializado en la entrega del Premio
Convivencia en su sexta edición. El 19 de junio de 2004, en el
Patio de Armas de las Murallas Reales, el alcalde de Madrid, Alberto
Ruiz: Gallardón, recogió este premio que tantas adhesiones había
conseguido, marcando con un discurso acertado las claves de lo que
debe suponer la integración, efectuando acertadas similitudes entre
el pueblo madrileño y el caballa.
El
propio presidente de la Ciudad, Juan Vivas, resaltaba en su
intervención estos valores: “El pueblo
de Madrid alcanza la categoría de inolvidable", apuntaba.
Por eso, precisamente, su actitud ha sido reconocida con este galardón
que cumple ya seis ediciones. Desde Ceuta, desde la otra punta de
España, se ha sentido la tragedia madrileña. “La
más llamativa seña de identidad de Madrid es la de ser de
todos". Ceuta ha querido materializar con este acto
el apego de nuestro pueblo por los valores que defiende.
2003
Pueblo
de El Salvador
El
29 de junio de 2003, el incomparable marco del Patio de Armas del
Conjunto Monumental de las Murallas Reales de Ceuta acogió, una vez
más, el solemne acto de entrega de los galardones del Premio Convivencia Ciudad Autónoma de
Ceuta.
En
la apertura del acto, ante un público numeroso en el que se
encontraban representados todos los colectivos, personalidades e
Instituciones de la Ciudad, la Presidenta de la Fundación, Adelaida
Álvarez, remarcó lo gratificante que resulta ver como Ceuta se
expande por los cinco continentes con un nexo de unión tan básico
para el ser humano como es la convivencia y «divulgando a todo el
mundo los valores que sustenta la ciudad ceutí, que son la
tolerancia, mezcla de culturas y libertades consagradas en nuestra
Constitución»
La
ministra de asuntos exteriores de El Salvador, Mª Eugenia de
Brizuela de Ávila, acompañada por una representación de diferentes estamentos de la sociedad
salvadoreña, fue la encargada de recibir el galardón del Premio Convivencia en su quinta edición,
otorgado «por la concordia, la tolerancia y el entendimiento
demostrados por el Pueblo Salvadoreño en
su transición hacia una sociedad pluralista, participativa y en pacífica
convivencia».
En
su intervención, la ministra Brizuela agradeció este
reconocimiento en nombre de sus conciudadanos señalando que «anima
a nuestra sociedad a reponerse y alejarse de las posibilidades de
una nueva fractura en el futuro», refiriéndose también, al
ambiente de convivencia que había detectado en Ceuta durante su
visita y remarcando el paralelismo, desde el punto de vista ideológico,
existente entre Ceuta y El Salvador.
Tras
un brillante y emocionado discurso de agradecimiento, Mª
Eugenia de Brizuela junto a la comitiva salvadoreña, recibieron el
sentido y caluroso homenaje del público asistente, concluyendo con
numerosas muestras de afecto y admiración.
CÁritas Parroquial de los Remedios
El
Premio Convivencia local recayó en el grupo de Cáritas Parroquial
Ntra. Señora de los remedios «por la asistencia y la atención a
todos los necesitados de nuestra sociedad, sin distinción alguna,
sin excluir a nadie, y ello, únicamente con la finalidad de servir
al otro».
Rogelio
Martínez, representante de Cáritas Parroquial en el acto de
entrega de los galardones, hizo extensivo el reconocimiento a todo
el trabajo que hace Cáritas a nivel nacional y mundial, remarcando
que «este galardón va a servir para que nuestro compromiso sea
mayor y mejor cada día». El director de Cáritas mencionó también
la impagable contribución que a la solidaridad mundial han
realizado todas esas personas que, desde el más absoluto de los
anonimatos, han trabajado para crear un mundo más solidario, más
justo y equitativo para todos.
2002
Dominique
Lapierre
En
el marco incomparable de las Murallas Reales tuvo lugar la entrega de
los Premios Convivencia Ciudad Autónoma de Ceuta en su versión
internacional y local. En este caso, dos personajes entrañables
fueron distinguidos con los distintivos que reconocen una labor de años dedicada al servicio de los demás.
Dominique
Lapierre fue así el primer ciudadano extranjero distinguido con el
citado Premio Convivencia porque, además de ser escritor de éxito, por “su condición de viajero
humanitario desde hace más de cincuenta años y su especial atención
a las comunidades de la India que le han permitido protagonizar y liderar grandes
proyectos relacionados con la convivencia a los cuales ha entregado su
tiempo, su dinero, su familia y su futuro profesional”.
Después
recibir el premio de manos del Excmo. Sr. Presidente de la Ciudad de
Ceuta D. Juan Jesús Vivas Lara, Dominique Lapierre pronunció un
emotivo discurso en el que dijo que había pasado de ser espectador a
la acción directa y se refirió a “mis niños leprosos de
Calcuta hasta las víctimas sin recursos de la tragedia de Bhopal en
nombre de los cuales acepto este galardón que comparto con la Fundación
Española Ciudad de la Alegría que me ayuda en mi labor de auxiliar a
los más pobres” Añadió
que “con el cuatro por ciento de la fortuna de los 225 hombres más
ricos podríamos arreglar todos los problemas”
Refiriéndose
a Ceuta, Dominique Lapierre dijo que “es un símbolo de
tolerancia, un ejemplo que muestra la capacidad de los hombres para
vivir unos con los otros”.
Fernando
LÓpez de Olmedo y GÓmez
El
Premio Convivencia a nivel local recayó en el Excmo. Sr. D. Fernando
López de Olmedo y Gómez, Comandante General de Ceuta “por su
carácter integrador y conciliador de todo tipo de culturas y
religiones, respetuoso con todos los colectivos de la Ciudad. El
esfuerzo por impulsar la imagen y cultura de Ceuta más allá de sus
fronteras le ha supuesto el cariño de miles de conciudadanos jóvenes
y mayores, musulmanes, cristianos, judíos e hindúes”.
El
Comandante General pronunció unas palabras para agradecer tan importante galardón,
añadiendo que quería ofrecer el Premio recibido a todos los
ciudadanos de Ceuta.
Tras
la clausura oficial del acto, los galardonados pudieron departir con
los asistentes que abarrotaban el espacio disponible en las Murallas
Reales, durante una copa de vino español que se sirvió en un espacio
situado sobre el foso del mismo conjunto monumental.
2001
Mensajeros
de la Paz
Más
de medio millar de personas asistieron al Solemne acto de entrega de
los Premios Convivencia que la Ciudad de Ceuta otorga a “aquellas
personas o instituciones de cualquier país, cuya labor haya
contribuido de forma relevante y ejemplar a mejorar las relaciones
humanas, fomentando los valores de justicia, fraternidad, paz,
libertad, acceso a la cultura e igualdad entre los hombres”.
Mensajeros
de la Paz recibieron el premio internacional en su tercera edición,
por “su inestimable aportación desde 1972 en favor de los más
necesitados fomentando los valores de igualdad, tolerancia y amor
entre las personas, valores todos, que corresponden con los
reconocidos por el Premio y la Institución que lo acredita”. El
padre Ángel recogió el galardón de manos del Presidente de la Ciudad,
Antonio Sampietro, agradeciendo a todos los ceutíes sus ayudas y
talante para con los inmigrantes, haciendo gala de la convivencia que
históricamente se viene dando en la ciudad española del norte de
Africa.
Por
su parte el premio local a la convivencia recayó en la Residencia
Nazareth, atendida por la “Pía Unión Fraternidad de Cristo”,
galardón concedido por su “larga y fructífera carrera pionera en
Ceuta desde 1966, poniendo en práctica todos aquellos valores que el
premio reconoce”.
Los
actos del día de la convivencia se cerraron con un espectáculo de la
compañía francesa “Transe Express” denominado Maudits
sonnants en el que una gran estructura metálica suspendida a más
de cincuenta metros de altura sirvió de escenario para que los
actores evolucionaran a ritmos de campanas. La compañía “Transe
Express” ha participado en los actos de clausura de los juegos olímpicos
de Albertville, ha evocado el comienzo de la Navidad en Jerusalén, y
ha participado en la apertura del túnel del canal de la mancha. De
esta manera los ceutíes pudieron disfrutar de uno de los espectáculos
al aire libre de mayor calado mundial.
2000
Hermanos
Franciscanos de la Cruz Blanca de Ceuta
El jurado formado para la 2ª edición acordó por unanimidad conceder la
2ª edición Internacional del Premio Convivencia Ciudad Autónoma de Ceuta a D. Vicente Ferrer “por su labor humanitaria en los últimos
treinta años luchando contra la ignorancia, la enfermedad, la desunión,
la miseria y la pobreza en la tierra”.
Asimismo
y en el mismo acto se acordó, también por unanimidad, conceder la 1ª
edición Local del Premio Convivencia Ciudad Autónoma de Ceuta a los Hermanos Franciscanos de la Cruz Blanca de Ceuta “por su
larga y fructífera actividad solidaria desarrollada en Ceuta e
identificada íntegramente con los valores del Premio”.
El
Acto Solemne de entrega del premio tuvo lugar en una gran carpa
habilitada para la ocasión y con capacidad para 1.200 personas bajo
la presidencia del Presidente de la Ciudad Excmo. Sr. D. Antonio
Sampietro, el entonces ministro de Industria y Energía y Portavoz del
Gobierno Excmo. Sr. D. Josep Piqué, la Presidenta de la Fundación y
Consejera de Cultura de la Ciudad Autónoma Excma. Sra. Dª. Susana
Bermúdez y con la asistencia de los premiados.
En
su breve discurso de agradecimiento, D. Vicente Ferrer recordó que en
la India queda mucho por hacer, afirmando haber encontrado la fórmula
mágica para solucionar la pobreza de muchos pueblos: la
solidaridad. Indicó asimismo que la ayuda a los demás es la labor
que realmente prestigia a las personas. “No podemos perder nunca la
esperanza de que la ayuda, la colaboración que prestamos a los que no
tienen nada, no caiga en el vacío. No es así y ese trabajo
desinteresado es el primer paso para vencer la pobreza absoluta”.
Estas palabras fueron corroboradas con unos pocos datos que dan
muestra de su labor. “Estamos trabajando en más de mil pueblos y
tenemos una relación muy íntima con ellos”.
Por
su parte el Padre Aurelio recogió el galardón en nombre de los
Hermanos Franciscanos de la Cruz Blanca de Ceuta “con el más
profundo de los agradecimientos”, precisando que el Premio
Convivencia reconoce el servicio que la Iglesia presta a los más
desfavorecidos. “No buscamos correspondencia con lo que hacemos,
pero Ceuta ha demostrado su nobleza y lealtad, que nos ayuda a seguir
caminando por el bien de los que no tienen nada”.
Tras
el acto solemne de entrega de los galardones, en el paseo de La Marina
se ofreció un espectáculo popular realizado .por el grupo teatral
“Els Comediants” que recorrió las calles impregnando de ambiente
solidario y festivo a todos los asistentes que alcanzaron las 5.000 personas.
1999
Adolfo
SuÁrez
El
1er Premio Convivencia Ciudad Autónoma de Ceuta
1999 fue otorgado al Excmo. Sr. D. Adolfo Suárez por haber
contribuido de forma relevante y ejemplar al fomento de los valores
de justicia, fraternidad, paz, libertad, acceso a la cultura e
igualdad entre los hombres durante la transición política española.
El
acto solemne tuvo lugar en el Salón del Trono del Palacio Autonómico,
con asistencia del premiado y de Madame Katerina Stenou, Directora
de la División de Pluralismo Cultural de la UNESCO que acudió en
representación del D. Federico Mayor Zaragoza, entonces Director
General de la UNESCO; Excmo. Sr. D. Josep Piqué, a la sazón
Ministro de Industria y Portavoz del Gobierno; Excmo. Sr. D. Jesús
Cayetano Fortes, Presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta; Excmo.
Sr. D. Juan Jesús Barroso, en aquel momento Consejero de Educación
y Cultura de la Ciudad Autónoma de Ceuta y Presidente de la Fundación
Premio Convivencia; y, Excmo. Sr. D. Eugeni Gay Presidente de la
Comisión de Derechos Humanos de la Unión Internacional de
Abogados.
En
el discurso de aceptación del premio, el ex-presidente disertó
sobre el valor fundamental de la tolerancia, trazando un paralelismo
entre el ejemplo de la población ceutí y el periodo de la transición
política española.
El
galardonado puso especial énfasis en la transición española, al
decir que “lo más importante, a mi juicio, que ocurrió en la
transición política fue precisamente el reconocimiento y la
comprensión del diferente, del que no piensa igual que yo en política,
no tiene las mismas creencias, no se mueve por los mismos ideales,
no ha nacido en la misma región y, sin embargo, no es mi enemigo
sino mi complementario, el que completa mi propio yo como español y
ciudadano; es decir; el descubrimiento de la tolerancia como piedra
angular de la convivencia que dio como fruto la Constitución".
Acabó sus palabras con un mensaje de esperanza “ante el futuro
que nos aguarda si sabemos afrontarlo
juntos desde la tolerancia, la democracia y la libertad”.
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